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viernes, 10 de agosto de 2018

AMIGOS VIRTUALES




                                                                           
                                                                                                                                              


En esta temporada estival y vacacional, salir de nuestra rutina y hacer un paréntesis en nuestra vida cotidiana, es de lo más apetecible y son en estos momentos (no tantos como yo quisiera) donde suelo perder la noción de las horas... engrandeciendo mi mundo interior. Momentos, donde  con el paso de los años, he comprendido  que todo lo simple y cotidiano me resulta placentero...

Que sea capaz de contemplar y degustar lo que veo, oigo, siento, huelo y toco en éste tiempo de ocio... os puedo  asegurar que al final del día lo agradezco infinitamente... También agradezco momentos como éste, donde gracias a las nuevas tecnologías me da la oportunidad de poder comunicarme a través de la escritura con personas de distintos lugares y países.

Personas, que con el paso del tiempo al leer sus textos, sus comentarios, poco a poco se ha ido generando una confianza mutua y convencida que nos sigue uniendo muchas más cosas... los considero no solos amigos virtuales, sino amigos, en la distancia...

Por todo ello os agradezco infinitamente vuestra presencia, que yo siento tan cercana gracias a vuestros comentarios a través de este blog,  y os puedo asegurar que  seguiré leyendo y disfrutando vuestros textos compartidos como el primer día que os descubrí.

Por todo ello os doy las gracias, a cada uno de vosotros ,por amar la palabra escrita al igual que yo. Por existir, por estar ahí...

!Felices vacaciones amigos!

sábado, 30 de junio de 2018

SENSACIONES


  
                             A veces me acerco al mar vestida de recuerdos...                                                      




     Camino hacia la orilla, las olas me reciben acariciando y besando mis desnudos pies...
                     



   El agua está tibia, la espuma de las olas se mezclan entre mis dedos... Cierro los ojos... 
         
                                                                       

  En este mar de sensaciones los pensamientos vienen y van como las olas...   



 Se hunden mis pies en la arena...Camino entre espuma y caracolas... Respiro llenándome de aroma a algas y sal marina...




El viento mueve y juega con mi pelo y yo... Me dejo hacer... 

                                              


 De vuelta a casa sigo sintiendo mis pies sobre el mullido césped, su follaje menudito, va despertándome miles de sensaciones...



  
 El fuerte olor del lentisco mezclándose con el suave olor de las  florecillas silvestres,  recordándome que el verano acaba de  comenzar


       
                   

  

                                                
   

                                              










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Esta mañana, un pájaro nunca visto en el césped del jardín, me mira; su mirada y la mía se eterniza... Su plumaje negro, y su anaranjado pico, brilla con los suaves rayos de sol, de éste mes de Julio.
Sigilosamente, pausadamente me acerco a él, quiero observarlo de cerca... el quieto, inmóvil me observa como si esperara mi presencia...Yo gratamente agradecí su confianza a pesar de nuestra diferencia... deseábamos un acercamiento, compartir este bello trozo de naturaleza...  

                                                                            


Al estar junto a él, me agaché, poniéndome a su altura, con sumo cuidado, acaricié sus suaves y negras plumas, el quieto me miraba complacido...
Mientras lo acariciaba, en ese momento, un gran pensamiento de luz iluminó mi mente... Tal vez la hermandad aún es posible... Si todos deseamos, vivir en paz, en armonía, con respeto, compartiendo espacio, en éste maravillo planeta llamado tierra, que gratuitamente se nos fue dado...

                                                                           



                                                     
           
Imagenes de la red  

¿Por qué no podemos unos con otros, compartir nuestro país, ciudad y lugar, si tu no eres diferente a mi...? sabiendo que con tolerancia, respeto y amor al prójimo al final todo es posible...

El, adivinando mis pensamientos, me miró, agradecido y alzando el vuelo voló con tristeza hacia un cielo azul y transparente ... sin comprender a los humanos...

Y allí a solas, viendo como se alejaba, me quede llena de preguntas, pesar, e impotencia con un dolor lleno de rabia  que se apoderaba de mi.., sin entender ni comprender, la marginación, la pobreza, la miseria y las desigualdades sociales,  de los pobres y excluidos...


                                                                                                        

                     

jueves, 21 de junio de 2018

COLORES DE LA VIDA...



Hace ya varios años, por una suma de acontecimientos vividos, cambiaron mi forma de contemplar la vida... fueron años difíciles... Ahora, desde la lejanía que da el tiempo, pero no el olvido, e intentando fluir con la vida desde mí presente, sigo contemplando la vida con sus luces, sus sombras y por supuesto colores....

Colores deseosos de salir, de manifestarse, sin miedos, al igual que las semillas a la luz de la vida... 

                                                                      



Quizás por ser sensible a esto, he ido descubriendo cierta facultad latente en mi, que me sigue ayudando, a seguir disfrutando, de la luz, del color, de la armonía... y así mezclando colores, con pinceladas con olor a trementina, voy pintando, llenando de colores, el lienzo de mi vida, de la vida...


                                                                        



Porque se, que para poder desarrollar ciertas facultades, no hay que ser ningún elegido, sino confiar en nosotros mismos, trabajando aquello que traemos al nacer, siendo constante desde la humildad, dejándonos llevar, siempre, hacia donde el corazón nos lleve...
                                                         


                                                                     



“Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos
 –oráculo del Señor–.
Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros mis planes que vuestros planes.” 
                                              

                                    




sábado, 31 de marzo de 2018

CUANDO EL SILENCIO HABLA...

  
                             

                                                                           

                                                                                                               
 

En este siglo donde el teléfono, la radio y televisión nos invade, nos hallamos sumergidos  continuamente en un juego que la sociedad nos ha ido imponiendo poco a poco...
Deseosa de salir a veces, de este juego, yo me pregunto: ¿Suena el silencio? ¿a qué suena el silencio...?

Si estas preguntas se las hiciera a personas que escucha, me contestarían que el silencio no suena a nada.
Sin embargo las personas videntes y sordas, siente hasta el más mínimo detalle que está ocurriendo a su alrededor.
Ellas ven y escuchan con los ojos y oídos del alma.

Sería un buen ejercicio a poner en práctica, cuando el mundanal ruido nos agobia quitándonos nuestra paz interior...
Abstenerte de hablar, cerrar nuestros ojos, tapar nuestros oídos. Para  que nuestra vida pueda sintonizar y  redescubrir la esencia de la vida...              
  


Y fue entonces cuando sentí que el silencio me  hablaba...

¿A que suena silencio?
A caracola de mar y  pisadas en la arena mojada.
¿A que suena silencio?
A olor a romero en las noches de luna clara.
¿A que suena silencio?
A tardes de calor y canto de chicharras.
¿A que suena silencio?
A camino de piedras junto al río de aguas mansas.
¿A que suena silencio?
A noches de esperas, mientras otros descansan
¿A que suena silencio?
A pasillos muy largos y batas muy blancas.
¿A que suena silencio?
A llanto en la noche esperando el alba...
                                                                Enca Gálvez


                                 

Helen Keller escribió sobre su encuentro con Anne Mansfield en su
autobiografía,  "Historia de mi vida" ("The story of my life'')

 “¿Habeis estado alguna vez en el mar en medio de una densa niebla cuando parece que una tiniebla blanca y tangible nos encierra. Y el gran buque, tenso y ansioso, avanza a tientas hacia la costa con plomada y sonda, y uno espera con el corazón palpitante a que algo suceda?

Antes del comienzo de mi educación yo era como ese buque, sólo que no tenía brújula ni sonda, ni modo de saber a qué distancia estaba el puerto. ''Luz ¡Dame luz'', era el grito silencioso de mi alma, y la luz del amor brilló sobre mí en esa misma hora.


"Caminamos por el sendero hasta la fuente, atraídas por la fragancia de la madreselva que la cubría. Alguien extraía agua y mi maestra puso mi mano bajo el grifo. Mientras el chorro fresco me empapaba una mano, ella deletreó en la otra la palabra agua, primero despacio, después de prisa. Me quedé en silencio, fijando mi atención en el movimiento de sus dedos. De pronto tuve una borrosa conciencia, como de algo olvidado, el estremecimiento de un pensamiento que regresaba; y de algún modo se me reveló el misterio del lenguaje. Supe entonces que ''a-g-u-a'' significaba esa maravillosa frescura que rozaba la mano. Esa palabra viviente despertó mi alma, le dio luz, esperanza despertó mi alma, le dio luz, alegría, la liberó". 

                                             
                                                                             


La enfermedad destruyó la vista y el oído de Helen Keller, cuando ella aún no había cumplido diez años, dejándola aislada del mundo. Con experiencia, dedicación y amor a través del sentido del tacto, logró establecer contactos con la mente de la niña, y al cabo de tres años le había enseñado a leer y a escribir en Braille.

Mi admiración  más profunda por Anne Mansfield Sullivan maestra de Helen Keller.

Porque ella sabía que el silencio también  habla ...
                         

jueves, 8 de marzo de 2018

EL CIELO LLORA...

  

                                                                                            
                                                                                                                                                                                                           
                                                                                            
Ante sus ojos todo se volvió invierno, el cielo llora; su llanto derrite la tierra, una ráfaga de viento enfurecido sobrenatural, baja desde un cielo gris cubierto de nubes heladas. Es invierno, los árboles despojados de sus hojas elevan sus ramas desnudas hacia un cielo pidiendo clemencia, siente el palpitar profundo de la tierra y se estremecen... 
Los pájaros melancólicamente en sus desnudas ramas cimbreándose al compás del viento, callan y esperan un pequeño rayo de sol que los caliente...  

                                               

                                                                                              
 Ella, sin embargo con los ojos bien abiertos sin pestañear, inmóvil tras el cristal, contemplaba complacida, una densa niebla de nubes negras repletas de agua... Allí después de vaciarse de pensamientos, escucho su yo más profundo, su alma...
                                                                       
                                                                         
                                                    
  

 Se vio a sí misma entre las nubes, con gran placidez, flotaba entre viento y lluvia... Había llegado el momento de entender lo que era la naturaleza de maravillarse ante ella. Sin saber porque un comprensible y cálido sentimiento la acercaba más a sus estaciones.

 Ahora sí, entendía sus turbulencias, sus precipitaciones, sus fuertes lluvias, con vientos huracanados; lo asumía, sabiendo que su fuerza cambiante era diferente en cada estación de frío a calor... Entonces comprendió que el universo inspira y espira llevado su perfecto ritmo, su propia armonía...





  
                                                                                          





imágenes gif de la red


sábado, 30 de diciembre de 2017

LA RUEDA DE LA VIDA



                                                                           
                                                                               



Todos los años, por estas fechas, cuando el frío y la nieve llaman a la puerta y las hojas del calendario llegan a su fin, para dar comienzo al nuevo año, no se por qué, siempre me gusta limpiar y ordenar los armarios; poner en orden todo lo acumulando en estos 365 día. Mientras voy realizándolo, al observarme tan atareada en este menester, me pregunto si este acto que estoy llevando a cabo será una simple manía que tengo por el orden, o quizás también una necesidad de reflexionar y hacer limpieza interior, sea lo que sea, es una simbiosis, que me ayuda a valorar lo que realmente necesito y quiero en mi vida. Una vida que esta llena de acontecimientos que sin lugar a dudas ha ido marcando todos los días, de este efímero año que pronto se acabará.

Al quitar las hojas del calendario, para remplazarlo por el del nuevo año, lo miro y no puedo creer que haya pasado tan pronto, estos doce meses con sus días y sus noches... Y a pesar del tiempo pasado, me sigue asombrando que una parte de mí sigue siendo la misma, un alma sin tiempo... 

Se, que éste solsticio de invierno también terminará, para dar paso a la primavera y a la época estival, donde millones de estrellas, seguirán brillando unas brillarán más que otras, pero todas seguirán siendo igual de hermosas y es aquí en este preciso momento cuando al recibir de nuevo un año más comprenda que todo lo acontecido en éste año perdió importancia... 

                                                                    
                                                                                                                                                                                             Imagen de la red

Este nuevo año como siempre, lo empezaré con curiosidad y al mismo tiempo con cierta incertidumbre, pero sin miedos. Es curioso, en esos momentos, donde mis manos laboriosas van poniendo orden dentro del armario, la voz de una persona muy querida para mí, interrumpe mis pensamientos tan nítida y clara como aquella tarde invernal, cuando el frío invernal y la nieve llamaban a la puerta.
En el salón, sentadas acurrucadas en el sofá tapadas hasta los ojos, con una manta observábamos, complacientes, el crepitar del fuego de la chimenea, tiritando de frío saboreando una taza de chocolate bien caliente, mirándome fijamente a los ojos sin preámbulo (a boca jarro como suele decirse en ésta tierra) me preguntó:

-¿No tienes miedo al futuro y a la soledad? Sin vacilar ni un momento  contesté.
-Nada, solo espero, y confío en  mi Dios... El, será mi guía.

Segura, confiada, sin miedos me dejaré guiar donde mi corazón me lleve... Sin lugar a dudas seguirá habiendo cambios en mi vida y en la tuya, unos serán mejores que otros, todo cambia y cambiamos... La rueda de la vida sigue rodando, ¿no la sientes...? cambia continuamente de sitios, de lugares de personas..Las personas para bien, o para mal, aunque nos duela, también cambian... a veces radicalmente, como el viento que desplaza las hojas de los arboles en los parques y veredas...

Sin dejar de mirarme, cogió la humeante taza que rebozaba de chocolate; tomando un pequeño sorbo, lo saboreó con gran placidez, con los ojos semicerrados, suspirando, muy bajito musitó...Tendremos que seguir confiando un año más...